Domingo, 14 de Abril de 2018
Un trozo de pescado; III Domingo de Pascua
Me gusta imaginar a Cristo en medio de nosotros y contarle que estamos sumidos en la angustia y en la desesperanza ¿Qué nos contestaría Jesús?


Lecturas:

Hechos de los Apóstoles 3, 13-15. 17-19: “Ustedes dieron muerte al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos”.

Salmo 4: “En ti, Señor, confío. Aleluya”.

I San Juan 2, 1-5: “Cristo es la víctima de propiciación por nuestros pecados y por los del mundo entero”

San Lucas 24, 35-48: Está escrito que Cristo tenía que padecer y tenía que resucitar de entre los muertos”

Me llega un mensaje electrónico de una persona que me refiere que hace ya algunos años, viniendo de Guatemala, pasó por Chiapas en busca de llegar a los Estados Unidos. Narra una serie de “desgracias” que lo pusieron enfermo, golpeado y perdiendo la fe. “Me encontraba sin dinero, con hambre, mucha hambre, pero sobre todo decepcionado y golpeado por dentro y por fuera. En mi pueblo, siempre tenía mi maíz y nunca había sufrido verdadera hambre, ni me había sentido tan humillado, sin dinero y perdido. Pensaba en lo peor. En una de las comunidades de Chiapas una familia, que recuerdo con cariño, me ofreció un taco, me sentó a su pobre mesa y con su plática me devolvió la esperanza. Con ellos estuve dos noches. Gracias a ellos ahora trabajo y les envío algo a mi esposa y mis hijos. Recuerdo sus nombres pero no sé ni sus apellidos ni su comunidad. Deles las gracias a todos los que hacen algo por los migrantes porque un taco puede quitar algo más que el hambre. Puede devolver la esperanza”.

San Lucas nos presenta hoy otra escena de Cristo resucitado. Los Apóstoles comienzan apenas a asimilar que Cristo ha resucitado y se quedan asombrados ante los relatos de los discípulos de Emaús que les cuentan cómo lo han reconocido al partir el pan. Ellos les explican que no acaban de comprender cómo podían tener tanta desilusión y tanto temor hasta abandonar la comunidad y todos los sueños del Reino, para regresar a sus vidas ordinarias. Sin embargo un pan partido y compartido les ha devuelto la esperanza y los ha hecho regresar en la oscuridad pero con el corazón iluminado. En esas están, cuando nuevamente se presenta Jesús con el saludo que más ofrece después de la resurrección: “La paz esté con ustedes”. Y tiene razón Jesús porque su crucifixión y su muerte les han hecho perder la paz. Les han traído miedo y confusión. No pueden entenderlo porque no conciben un Mesías en la cruz. Por eso los saluda una y otra vez con la misma expresión, buscando que recobren la paz. Pero tanto es su temor que ahora creen ver un fantasma.

Hoy nosotros también hemos perdido la paz, a pesar de que sabemos que Cristo ha resucitado. Necesitamos experimentar su presencia en medio de nosotros, abrir nuestro corazón a sus palabras y recobrar la verdadera paz. Me gusta imaginar a Cristo en medio de nosotros y contarle que estamos sumidos en la angustia y en la desesperanza ¿Qué nos contestaría Jesús? Necesitamos que abra nuestras puertas y ventanas y descubra lo que hay en nuestro interior; que penetre su luz a lo más profundo de nuestra oscuridad para iluminarla y disipar nuestros fantasmas. Escuchar cómo pronuncia con seguridad y confianza aquellas palabras: “No tengan miedo, no pierdan la paz, que no tiemble su corazón”. A partir de estas palabras los cristianos podemos aprender la lección de no tener miedo, a nada ni a nadie. El miedo paraliza y nos deja impotentes frente a las dificultades y peligros. Por eso Jesús nos invita a recobrar la paz y a vencer los miedos.

Y como si quisiera infundirnos más seguridad, nos presenta también a nosotros, igual que a sus discípulos, las llagas de su cuerpo, de sus manos y de sus pies. Es el mismo que fue crucificado y que ha vencido a la muerte. No, no se trata de que no haya dolor ni heridas, se trata de que a pesar de esos dolores y heridas se pueda triunfar y construir su Reino. Es de carne y hueso, no es un Mesías angelical que ofreciera solamente aleluyas y alegrías, presenta las huellas que ha dejado su entrega y por eso sabemos que el miedo y el dolor se pueden vencer. A veces nuestras vidas se llenan de fantasmas que nos atan y empequeñecen, que nos impiden vivir con alegría y en libertad. Jesús desenmascara esos fantasmas actuales con su presencia liberadora. Por su resurrección también nosotros somos capaces de vencer. Hoy nos invita a ser sus testigos y a llevar esta verdadera paz a nuestros ambientes y a nuestro corazón.

Ante la duda y dificultades que presentan sus discípulos para creer, Jesús recurre al símbolo de la comida para demostrarles que no es ningún fantasma. Si Cristo comparte el trozo de pescado asado, busca mucho más que saciar su hambre; quiere hacer comprender a sus discípulos la misión de un Mesías que comparte la vida a plenitud con todos los hombres, en sus más básicas necesidades: el hambre, el miedo y la inseguridad. La comida, la mesa, el pan o la tortilla compartida, forman parte substancial de todas las culturas para mostrar la comunión y la verdadera fraternidad. El comer supone algo más que satisfacer una necesidad biológica. Comer juntos, compartir la abundancia o pobreza de alimentos, donde hay sitio para todos, es símbolo y figura del reino. Por eso Cristo comparte con sus discípulos y con nosotros un trozo de comida, Él que es el verdadero alimento que da vida.


Aquí surgen muchas preguntas a nuestra forma de vivir la fe. La primera sería si hemos superado los miedos para enfrentarnos a las injusticias sabiendo que Cristo está de nuestra parte, o si preferimos cobardemente dejar que siga reinando la maldad y la mentira, mientras nos agachamos murmurando y renegando pero sin atrevernos a luchar por una vida más justa. También debemos cuestionarnos si nuestras Eucaristías significan y crean espacios para compartir, para construir fraternidad, donde todos puedan sentarse a la mesa de la vida, sin marginados que tengan que esperar a ver si caen migajas de nuestra mesa para poder saciar su hambre. ¿Cómo somos testigos de Jesús en nuestros tiempos?

Padre, tú que nos has renovado en el espíritu al devolvernos la dignidad de hijos tuyos, concédenos que, superando nuestros miedos y sintiendo la presencia de Cristo Resucitado, construyamos la verdadera paz como testigos de tu Hijo Jesús. Amén.


Fuente: Catholic
Publicado por: Esteban Gonzalez
Categoría:
Temas Actuales y Meditaciones
Visitas: 3077
Compartir en Facebook
¿QUE SENTIS? COMPARTI TU OPINION

16%
NADA

COMENTARIOS

De Facebook
Anónimos



Volver al Indice de Noticias




Temas Actuales y Meditaciones

Generosidad, dar a los demás lo mejor
Domingo, 16 de Febrero de 2019
Generosidad, dar a los demás lo mejor
Enseñar a poner el corazón en cada acción que nos lleve a compartir con los demás


Santo del Día

16 de enero: Santa Juliana, (o Ileana)
Domingo, 16 de Febrero de 2019
16 de enero: Santa Juliana, (o Ileana)

Virgen y Mártir


Con olor a gol

Ver toda la programación
Noticias
Curiosidades
¿Por qué los planetas y las estrellas son redondos?
La Tierra tiene una forma muy especial: bastos océanos, valles, zonas aplanadas y altas montañas. Leer más
Ver más curiosidades

El Clima




Mensajes
deame vuen dia saxespedito con melina que no me dege platado dame gradia quye nuca me falte la plata y el teche cuida de mi familia de mi hija sofia belen musi don de balla cuida de mi amparo 636
ezequiel musi  - 15/02/19 15:57
deame vuen dia saxespedito con melina que no me dege platado dame gradia quye nuca me falte la plata y el teche cuida de mi familia de mi hija sofia belen musi don de balla cuida de mi amparo 636
ezequiel musi  - 15/02/19 15:57
gracias sanxepedito por buendia que midiste con melina yudame buanta el savado dame buen sabado con melena que no medeje plantado jala dios medes la portunidad formar un parega tuedo se felis que nuca me falte la plata cuida de mi hija sofia belen musi donde balla
ezequiel musi - 11/02/19 16:42
grasi por dia que me diste aye y oy grasias por darme suerte con melina pero que ese dia me lumines pasa la vien con ella dame suerte con el cobro en fecha se me guante asta la noche que nuca me falte la plata y el techo la comida dame buen fideseman que no llueba asta el lunes cuida de mi hija sofia beleln musi cudala donde balla
ezequiel musi  - 08/02/19 14:09
grasias san expedito dia deller mesite buen dia oy tambie dame suete la hotra semana para consegui alquiel dame suerte para salir con melina cuida de mi hija sifia belen musi donde balla que nuca me falte la plata comida cuida de mi amparo cuida de mis tias dame buen fin de semana
ezequiel musi  - 06/02/19 15:33

Divisas Extranjeras
Usuario
Usuario

Constraseña

Registrarse
Olvidó su contraseña?

Hay 16 usuarios en linea